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Mostrando las entradas etiquetadas como Banalidad

El Gran Tiburón

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"Aquel que hace una bestia de sí mismo se libera del dolor de ser un hombre." Dr. Johnson Hunter S. Thompson, alias Raoul Duke. The Attorney, alias Dr.Gonzo. Un periodista y su abogado. Un convertible rojo y un techo blanco. A 150 km por hora, atravesando el desierto. Las Vegas: El sueño americano invertido. Degradación absoluta. Dinero fácil, lujo y excesos. Sexo sin amor, alcohol mucho alcohol. Drogas, muchas drogas. Ron y un poco de éter. Matrimonios arreglados. Reptiles, mentiras y engaño. Anguilas y corrupción. Armas y disparos. Motos y carreras. Nubes de polvo. Dinero, mucho dinero. Un bar. Perdedores y fracasados. Sueños no cumplidos, esperanzas imposibles. Sports Illustrated. Prostitutas y borrachos. Mentiras y desilusiones. Paranoia y policías. Convenciones. LSD. Conferencias y abogados. Habitación a prueba de sonido. Una Magnum y un cuchillo. Un conejo blanco. Un rociador de pimienta. Una radio. Murciélagos y otras alucinaciones. Indigencia, insomnio mu...

Hannah en Jerusalem (La Banalidad del Mal parte V)

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Desde su publicación, "Eichmann en Jerusalem" tuvo un gran impacto, especialmente en el mundo de la teoría política (en el que Hannah Arendt ha ejercido mayor influencia), pero nunca libre de controversia. El concepto de la banalidad del mal ha sido discutido, analizado y criticado como pocos, incluso actualmente. No es la idea entrar aquí en detalles sobre críticas especializadas pero es posible recoger su espíritu general, ya que conectan de algún modo con las reflexiones de esta serie que ya cuenta con cinco partes. Se ha acusado a Hannah Arendt de antisemita (siendo judía) y de haber llegado a sus conclusiones (las presentadas en el libro) a través de observaciones e ideas parcializadas que distorsionan la realidad para ajustarla a sus esquemas conceptuales. No es el punto establecer aquí cuánto hay de cierto o no en estas acusaciones. La discusión que nos interesa realmente es otra. Algunos críticos han señalado que Arendt banalizó el mal, haciendo que sea posible ...

Hannah y Michael (La Banalidad del Mal parte III)

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Nota: Si no has leído el libro o visto la película "El lector" aquí se revelan detalles de la historia. En la novela "El Lector", que fue adaptada al cine recientemente por Stephen Daldry, uno de los personajes principales es una peculiar mujer llamada Hannah. Esta comienza una relación con Michael, un adolescente mucho menor que ella, a raíz de un encuentro casual en los años de la Alemania nazi. Ambos se involucran por sus propias razones. Michael busca vivir sus primeras experiencias con una mujer, y Hannah parece buscar algo que la saque de la gris y patética rutina en la que vive. Con el tiempo, descubren un vínculo más profundo que el carnal: El amor por la literatura. Michael pasa tardes enteras leyéndole a Hannah clásicos universales mientras transcurren las horas tendidos en la cama perdidos entre mundos fantásticos. La tragedia, el dolor, la aventura, la condición humana y el amor, nos revelan a una Hannah simple y rústica que casi comenzó a existir ...

La Banalidad del Mal y El Mal de la Banalidad (Parte II)

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Hannah Arendt publicó en 1963 un reporte, originalmente escrito para el New Yorker, en el que presentaba su análisis sobre el juicio a Adolf Eichmann en Jerusalem por su participación en el Holocausto. Eichmann ha sido catalogado como "El arquitecto del Holocausto" debido a que manejó la logística de deportación y transporte de los judíos a los guetos y a los campos de concentración. Creo que en base a lo que discutimos en la primera parte podríamos afirmar que Eichmann era un malo de verdad. Muchos anticipaban el juicio y en especial las intervenciones de Eichmann. En parte porque se esperaba una explicación, una mirada interna y personal que le diera de algún modo algo de sentido y revelara la estructura que hizo posible la producción industrializada de muertos. Y hacemos énfasis en el término "industrial" porque el Holocausto fue llevado a cabo con toda la eficiencia de una empresa industrializada que sólo es posible en un estado moderno. Existió división ...

La Banalidad del Mal y El Mal de la Banalidad (Parte I)

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En casi todos los idiomas se utilizan palabras como "animal", "bestia", "inhumano" o algún término parecido para referirse a personas o acciones que rechazamos, desaprobamos y consideramos malas. Pareciera que la idea de fondo es que de algún modo el mal es ajeno a la condición humana, o que la mala acción nos degrada a una especie de "animalidad primitiva y grotesca. Sin embargo, al reflexionar tan sólo un segundo sobre la existencia del mal en el mundo se hace evidente que el hombre es el mayor responsable, y que al menos por ahora, es el único ser (conocido) capaz de hacer el mal con conciencia, intención e incluso planificación. Hemos sido, históricamente, los agentes del mal en el mundo. Desde el asesinato cometido por Caín hasta Hirsohima y Nagasaki pasando por Auschwitz. El mal es parte de la condición humana, consecuencia de la libertad y la intención de ejercerla; en la apertura del hombre, el mal es posible. La obra de Hitler es tan hu...

La Banalidad No Es Nuestra Culpa

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    El asunto requiere extrema sinceridad. Si usted no puede ser completamente honesto y transparente, al menos dentro de los confines de su mente, le aconsejo que no siga leyendo. Lo que viene a continuación es un ejercicio de confesión y de reconocimiento exhaustivo con la misión de exponerlo y desnudarlo frente a todos. Yo también me incluyo, pero estoy dispuesto hacerlo. Yo tomé mi decisión, haga usted la suya. Muy bien. Ahora que todos estamos de acuerdo podemos empezar, y como he sido yo el que ha realizado la convocatoria creo que debo inaugurar el discurso. No creo que tengan problema alguno con esto siendo ustedes tan racionales y lógicos. Así que sin más rodeos voy a comenzar.  Sinceramente, es más fácil no hacer nada. Es más sencillo dejarse llevar, consumar el reposo y evitar la actividad. Es más fácil quedarse acostado que levantarse y más cómodo seguir de largo que detenerse a dar paso. Es más fácil inventar alguna mentira que asumir las consecuencia...