“Cada cual es el otro. Y ninguno es él mismo.” Martin Heidegger Cada Hombre, cada ser humano, es expresión única de la energía primera, manifestación irrepetible del impulso creador. Cada persona, como individuo, posee una identidad única que fija, que le da número, tiempo y espacio a la fuerza originaria de la vida. La vida es entonces tiempo y espacio concreto hecho existencia en el hombre. El hombre es expresión de esa vida, representación de la magna naturaleza, pero individualizada y personificada. En el hombre, por primera vez, la naturaleza abre los ojos y es conciente de sí misma . Así, lo característico y fundamental de la existencia humana es lo original, lo genuino y lo irrepetible. Lo extraordinario radica en la encarnación de lo espiritual en lo corporal, en como lo inefable e inconmensurable se hace espacio, se hace ego, se hace límite. El ser humano es la síntesis imposible entre lo finito y lo infinito, la paradoja de una eternidad prisionera del tiempo. Lo trascen...